“Por Cuba levantamos la mano, a Cuba la apoyamos…”

Tomado del blog de Defensem Cuba

Este 10 de diciembre, día de los derechos humanos, la Asociación de Cubanos en Cataluña junto a amigas y amigos de la solidaridad, miembros de la Plataforma Defensem Cuba, se dieron cita frente al Consulado de Cuba en Barcelona.

En esta cita, contamos también con la presencia de funcionarios del consulado cubano y del Cónsul General de Cuba en Barcelona, Alain González. También estuvieron presentes, dando muestras de solidaridad y hermandad, los cónsules de la República Bolivariana de Venezuela en Barcelona.

Varias personas de los presentes se expresaron, reconociendo los logros y conquistas sociales de Cuba, su ejemplo intachable de pueblo internacionalista, de lucha y resistencia contra la política de constante hostilidad de los gobiernos de EUA.

En la concentración se denunció los últimos cartuchazos que está disparando la administración de Donald Trump (otro presidente que no puede con el pueblo cubano y pasará a la historia como derrotado). En el último atisbo de su locura, el Departamento de Estado de EUA ha aprobado un millón de dólares para proyectos que denominan “democráticos”, pero realmente es para incentivar a mercenarios y delincuentes para actos de subversión, vandalismo y desorden social dentro de Cuba; como al circo en el exterior.

Ahora, los nuevos patrioteros a los que dan bombo y platillo, son a los miembros del llamado Movimiento San Isidro, quienes están asesorados por funcionarios de la embajada de EUA en La Habana (en flagrante acto injerencista) y financiados por terroristas residentes en EUA y que actúan con total impunidad.

Es curioso, que estos personajes, que ahora dicen levantar la bandera en defensa de los DDHH, mientras atacan a Cuba, son los mismos personajes que se mueven por los intereses imperialistas y de la mano de la derecha y ultraderecha europea, también cómplice de las componendas y comparsas que acometen contra Cuba.

Es hipócrita, que mientras se abanderan defensores de los DDHH, también defienden los intereses de gobiernos que a 90 millas al norte de las costas de Cuba, han desplegado agresiones de todo tipo contra el archipiélago cubano: acciones militares, guerra biológica, financiación para la subversión, presiones diplomática, atentados contra objetivos sociales y económicos, atentados contra objetivos cubanos en el exterior (como embajadas, consulados, oficinas de viajes, etc), intentos de asesinatos a dirigentes, campañas mediáticas de tergiversación y un férreo bloqueo económico, financiero y comercial que trata de estrangular al pueblo cubano.

Es hipócrita, que mientras se abanderan defensores de los DDHH, también defienden al sistema que era aliado del Apartheid sudafricano, que ordenó los bombardeos en Afganistán, Irak, Libia y Siria; que ha asesorado y financiado golpes de Estado en América Latina, para imponer gobiernos serviles.

Es hipócrita, que mientras se abanderan defensores de los DDHH y son fieles aliados a los intereses de EUA, no mencionan ni condenan que en ese país hay menores de 14 años (incluyendo infantes de 6 y 7 años) realizando trabajos agrícolas en condiciones de inseguridad y en muchas ocasiones con jornadas de más de 10 horas de labor. Es hipócrita que no cuestionen que en España la policía se pone al servicio de la banca para ejecutar desahucios a familias sin recursos, que exista brecha salarial entre hombres y mujeres, que la reforma laboral vigente blinde al empresario y desampare a los trabajadores; que artistas sean juzgados o encarcelados por sus opiniones, mientras políticos corruptos escapan por puertas giratorias. Son muchos los ejemplos de violaciones de DDHH, pero enmudecen frente a ellos para prestarse a la comparsa mediática contra Cuba.

Cuba sí es ejemplo de respeto a los DDHH, porque su Revolución los promueve y protege, como base fundamental del carácter universal, indivisible e interrelacionado de los mismos con el propio desarrollo de las personas, el socialismo cubano y la humanidad.

Mientras el imperialismo promueve guerras y planta bases militares por todo el mundo, Cuba promueve la solidaridad internacionalista, con más de 140 mil profesionales de la salud que han estado presentes en 164 países en todos los continentes. Como ejemplo más reciente, está la respuesta dada por Cuba con las Brigadas Henry Reeve, que se han movilizado para combatir la pandemia de la COVID19, como también lo hizo anteriormente contra el Évola.

En la concentración se patentó que CUBA NO ESTÁ SOLA y se le dejó un mensajito a los títeres que arremeten contra ella:

“Por Cuba levantamos la mano, a Cuba la apoyamos y a los yanquis y mercenarios les decimos: ¡Que se vayan pa’l carajo!”

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