Homenaje a Fidel en Blanes.

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Este pasado 24 de febrero, la asamblea de EUiA (Esquerra Unida i Alternativa) de la localidad de Blanes (municipio de la comarca de La Selva, en la provincia de Gerona, Cataluña), en colaboración con otras entidades de solidaridad con Cuba, realizaron un homenaje a Fidel Castro.

El acto, realizado en el Pleno del ayuntamiento de la localidad, fue dirigido por Joan  Salmerón, miembro de EUiA local y contó como ponentes con Mabel Arteaga, Cónsul General de Cuba en Barcelona, y Adel Pereira, Presidente de la Asociación de Cubanos en Cataluña José Martí (ACCJM).

Después de la introducción del acto por el compañero Salmeró, quien explicó todo el programa del evento y la importancia que han tenido las enseñanzas del liderazgo de Fidel en la revolución cubana, la Cónsul extendió las gracias por las muestras de solidaridad brindadas por cerca de dos decenas de ayuntamientos, desde donde se condenó la política de ahogo del gobierno de Estados Unidos contra el pueblo de Cuba _ que aún persiste, recalcó_; y de igual manera correspondió a las muestras dadas de acompañamiento masivo al dolor del pueblo cubano por la pérdida física de Fidel.

Mabel comentó sobre los avances alcanzados por el proceso revolucionario cubano y de la trascendencia del liderazgo de Fidel Castro en la Cuba de hoy.

Seguidamente se proyectó el documental de Roberto Chile, “Fidel es Fidel”, donde se puede observar la cercanía de Fidel al pueblo, del actuar del líder cubano en la solución directa de los problemas que afectan a la ciudadanía, de su intercambio directo con los diferentes actores sociales, de la profundidad visionaria de su pensamiento y proyección futura, de su incalculable capacidad intelectual; pero sobre todas las cosas, de las muestras de cariño y afectos hacia su persona_ cuestiones que también recalcó Adel Pereira durante su intervención. El Presidente de la ACCJM también subrayó sobre las muestras palpables tanto dentro como fuera de las fronteras de Cuba, con el respectivo reconocimiento de otros pueblos a la labor solidaria e internacionalista cubana, prueba palpable de la puesta en práctica del evaluable principio humanista realizada por Cuba.

Adel Pereira mencionó sobre la repercusión del ideario de Fidel en el área internacional y no dejó pasar por alto la coincidencia histórica de este evento en Blanes con el aniversario 122 del levantamiento armado en Cuba, en 1895; movimiento por la independencia, organizado por el apóstol cubano José Martí, haciendo mención al indiscutible al ideario martiano como embrión fundamental en el legado de Fidel.

Después sucedieron diversas intervenciones de los presentes y tertulianos, donde se reconoció la labor del líder cubano y la importancia de su ideario en la lucha de la izquierda actual; que uno de los mayores méritos de Fidel ha sido lograr la inquebrantable unidad mostrada por el pueblo cubano junto a sus dirigentes y partido, ejemplo que se debería seguir. Sin dejar de reconocer que el sistema político cubano es perfectible como obra humana y no está exento de errores en el pasado, en el presente y el futuro, también se reconoció el carácter participativo e inclusivo de la democracia cubana, donde toda la sociedad está volcada (incluyendo la juventud) en el mantenimiento del presente y la construcción del futuro del país.

Una vez más se demandó el respeto a la soberanía del pueblo cubano a su autodeterminación de construir su propio camino y establecer el sistema político escogido por el pueblo, el cual ha sido ratificado durante todos estos años de Revolución. Además, otras vez se dieron las sobradas razones de Cuba, que rompen ese intencional mito establecido por  los intereses capitalista de que pluripartidismo es el “único” sinónimo de democracia, cuando este último sistema político (impuesto por intereses del gran capital) no ha sabido resolver ninguno de sus grandes contradicciones y que generan mayores desigualdades, el privilegio de unos pocos sobre los de la mayoría y creciente división en sus sociedades; mientras que Cuba, asediada por una injerencista y criminal política de constantes agresiones imperiales, enfrentando un injusto y genocida bloqueo económico que lleva ya 55 años, ha sabido alcanzar conquistas sociales, económicas, culturales y de otros ámbitos no logradas por el primer mundo desarrollado. Conquistas cubanas que son reconocidas por instituciones internacionales como objetivos viables y necesarios para todas las naciones.

Los 17 de cada mes: #SolidaridadVsBloqueo

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Este viernes 17 de febrero, como anteriores 17, miembros de la Plataforma de Solidaridad Defensem Cuba se dieron cita frente al Consulado estadounidense en Barcelona, para seguir demandando:

  • Cese del bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por 55 años contra el pueblo de Cuba. Un acto de genocidio que su objetivo es ahogar al pueblo cubano  en necesidades y carencias para así derrocar la Revolución cubana y desarticular sus conquistas sociales alcanzadas con trabajo y sacrificio.

  • Respeto a la soberanía del pueblo cubano y su derecho a la autodeterminación de transitar un camino propio y de construir el socialismo, como sistema político que el pueblo cubano desea: sin injerencias ni sucia política de agresiones de ningún tipo desde el exterior.

  • Cese del financiamiento a la subversión y a la llamada “disidencia”, la cual no califica ni de oposición; mucho más cuando desde la otrora SINA, los propios funcionarios estadounidenses reconocían que ésta no contaban con apoyo del pueblo y a lo único que se cernían sus escasos miembros era a la demanda de fondos para vivir del cuento.

  • Basta de tanta propaganda anticubana, de las campañas de difamación y tergiversación de la realidad cubana que se emiten desde diversos medios internacionales y sitios web financiados con presupuesto foráneo e imperialista. 

  • Cierre de la Base Naval anclada en el usurpado territorio de Guantánamo: una cuna de encierros extrajudiciales y torturas; además de la devolución de esa porción de territorio a su legítimo dueño: el pueblo de Cuba.

  • Libertad para Ana Belén Montes, exagente de la NSA que decidió obedecer a su consciencia y evitar que se llevaran a cabo las agresiones contra Cuba, las cuales eran orquestadas desde territorio de EEUU, bajo la indulgencia del gobierno y agencias de inteligencia estadounidenses.

En esta pequeña manifestación estuvieron presentes miembros de la Asociación de Cubanos en Cataluña José Martí, en firme disposición de defender a Cuba.

“Malgrat estar bloquejats més de 54 anys, ens hem mantingut ferms sense renunciar mai a la sobirania, a la independència i ser fidels a la Revolució”

Ana Posadas Lee

Tomado de Llibertat.cat

ENTREVISTA A ANA POSADA LEE, MEMBRE DE L’ASSOCIACIÓ DE CUBANS A CATALUNYA JOSÉ MARTÍ I MILITANT DE COMUNISTES DE CATALUNYA. EL BOMBARDEIG MEDIÀTIC A L’ENTORN DE LA FIGURA DE FIDEL CASTRO I DE LA REVOLUCIÓ CUBANA ENS HA DEMANAT PODER DONAR VEU ALS CUBANS I CUBANES QUE VIUEN ALS PAÏSOS CATALANS I QUE SÓN DEFENSORS DE LA REVOLUCIÓ.

Ana Ibis Posada Lee (AIPL) és una activista revolucionària cubana des dels 14 anys, fou dirigent comunista en el seu període universitari a la província de Matanzas. Ara fa 25 anys que viu a Catalunya i sempre ha estat implicada amb el Moviment de Solidaritat amb Cuba (Defensem Cuba). L’any 2004, juntament amb d’altres compatriotes, fundà l’Associació de Cubans a Catalunya José Martí a partir de la qual es vol defensar la cultura, la sobirania i independència de Cuba i denunciar, sobretot, el Bloqueig Econòmic dels EUA contra Cuba. És membre de Comunistes de Catalunya des de l’any 2000, defensant els drets nacionals del poble català i per l’emancipació social de la classe treballadora en camí cap al Socialisme.

Per començar, quants anys fa que vius als Països Catalans i per quina raó vas venir a viure-hi?

AIPL: Vaig arribar a terres catalanes ara fa 25 anys, ja em sento una catalana més i estic aquí per raons personals. Vaig mantenir una relació amb un company que era membre de la Brigada Catalana de “Carlos Puebla”, que van fer un projecte de cooperació amb la Universidad de Matanzas i en aquell moment jo era dirigent estudiantil per la Unión de Jóvenes Comunista.

El teu cas és semblant al de les altres persones que formen part de l’Associació?

AIPL: Sí, la majoria dels membres tenen casos molt semblants al meu.

Ens fas cinc cèntims del propòsit de la vostra Associació?

AIPL: L’Associación de Cubans a Catalunya Jose Martí, fou fundada en el 2004 per un petit grup de cubans i cubanes que crèiem que era necessari promoure i divulgar la cultura cubana en totes les seves manifestacions i els valors a Catalunya, donar especial espai a la divulgació de la vida i obra del nostre heroi Nacional José Martí. I per una altra banda, volíem contribuir a l’enfortiment d’una Cuba en pau, el reconeixement de les seves lleis i autoritats legítimes. Però un dels objetius fonamentals que ens plantegem sense cap mena de dubte és seguir denunciant el Bloqueig Econòmic que encara mantenen els EUA contra Cuba, que malgrat el restabliment de relacions diplomàtiques entre els dos països, el bloqueig continua vigent.

“Malgrat el restabliment de relacions diplomàtiques entre els dos països (Cuba i EUA), el bloqueig (econòmic) continua vigent”.

Com valores que l’ONU hagi reconegut Fidel Castro com a símbol mundial de la solidaritat?

AIPL: No m’esperava que fos reconegut, per tant la satisfacció és doble. Que un organisme internacional com l’ONU destaqui la lluita incansable de Fidel Castro és un orgull. Totes les fites que Cuba ha assolit en salut pública, educació, ciència i d’altres àrees socials, foren gràcies a la Revolució Cubana i al seu gran líder Fidel Castro. Fidel fou un lluitador incansable pels pobles oprimits del món. El seu pensament sempre el projectava no sols a Cuba, si no que tenia una visió més enllà de les nostres fronteres.

Va dirigir estratègicament la participació de Cuba en missions internacionalistes a Algèria, Síria, Angola, Etiòpia i d’altres països, i ha impulsat i organitzat l’aportació de desenes de milers de metges, mestres i tècnics cubans que han prestat serveis en més de 40 països del Tercer Món, així com la realització d’estudis a Cuba per part de desenes de milers d’estudiants d’aquests països. Ha impulsat els programes integrals d’assistència i col•laboració cubana en matèria de salut en nombrosos països d’Àfrica, Amèrica Llatina i el Carib, i la creació a Cuba d’escoles internacionals de Ciències Mèdiques, Esport i Educació Física i d’altres disciplines per a estudiants del Tercer Món. Ha promogut a escala mundial la batalla del Tercer Món contra l’ordre econòmic internacional vigent, en particular contra el deute extern, el malbaratament de recursos com a conseqüència de les despeses militars i la globalització neoliberal, així com els esforços per la unitat i la integració d’Amèrica Llatina i el Carib.

AIPL: Per tot el plantejat anteriorment i més, Fidel Castro serà una de les personalitats més reconegudes del món pels seus pensaments, pel seu alt sentit de la justícia i per la seva generositat amb el seu poble i amb els pobres de la Terra.

“ha impulsat l’aportació de desenes de milers de metges, mestres i tècnics cubans que han prestat serveis en més de 40 països del Tercer Món”

Quin balanç faries d’aquesta etapa de la història cubana en què s’ha comptat amb Fidel com a figura més destacada?

AIPL: El balanç que faria de tota aquesta etapa amb la figura de Fidel, jo descriuria la nostra història com construcció, fermesa, compromís, generositat, solidaritat internacional, humanisme. Fidel ens ha ensenyat que per damunt de tot que l’única via de construcció de país és ser ferms i estar units davant les adversitats, davant l’enemic, i és l’únic que ha permès que el poble cubà, malgrat estar bloquejats més de 54 anys, ens hem mantingut ferms sense renunciar mai a la sobirania, a la independència i ser fidels a la Revolució.

“malgrat estar bloquejats més de 54 anys, ens hem mantingut ferms sense renunciar mai a la sobirania, a la independència i ser fidels a la Revolució”.

Una de les reiterades afirmacions que s’han fet és que Cuba és una dictadura perquè no hi ha eleccions a l’estil europeu. Com valores els processos electorals que es donen a Cuba? Ens pots explicar com s’organitzen perquè ho puguin entendre els nostres lectors?

AIPL: Primer de tot, a Cuba hi ha eleccions, són democràtiques, participatives i és on respon la construcció del Poder Popular. Actualment el sistema electoral cubà estableix mitjançant la seva Llei electoral vigent diversos processos.

Assemblees Municipals: tot ciudadà té dret a proposar o postular els candidats que s’exerceixen en assemblees generals que es fan per districtes, o sigui, s’escullen les persones no pas partits. Les propostes es fan a mà alçada i en públic, on cada elector ha d’expressar el perquè de la seva proposta. A cada districte s’han d’escollir un mínim de 2 candidats i un màxim de 8. Per a ser escollit com a delegat ha d’obtenir un 50 % de les votacions. El següent procés serien les Eleccions generals on s’escullen els diputats a l’Assemblea Nacional del Poder Popular (parlament cubà) i a les Assemblees provincials. Aquests delegats són escollits des de les Assemblees Municipals.

En el país, els candidats a les diferents instàncies no realitzen campanyes. La votació és directa i secreta. Tots els ciudadans cubans i cubanes tenen el dret a escollir i ser escollits. Atès que no hi ha llista de partits, es vota directament pel candidat que es desitgi, o sigui, no es vota al Partit Comunista de Cuba sinó aquelles persones que tinguin la capacitat de representar el poble, ja sigui a nivell municipal, provincial o nacional. El vot no és obligatori.

En les últimes eleccions generals hi va haver un 95,9 % de participació, el que demostra que el poble cubà és partícep directe de les decisions de l’estat. Cap diputat cobra per exercir aquesta responsabilitat, només cobren el sou del seu lloc de treball en qualsevol empresa.

Per a entendre el procés electoral cubà cal entendre el caràcter de classe de l’estat. La Revolució situà l’estat al servei de tot el poble i es va dotar dels mecanismes de representació i participació que garanteixen el socialisme. O sigui, la democràcia a Cuba és una democràcia participativa, de les classes populars i no de partits.

Al contrari de l’estat burgès que es dota dels mecanismes de participació que garanteixen l’hegemonia de la burgesia i la perpetuitat del règim capitalista. O sigui, en els països capitalistes els estats estan en mans de la burgesia i l’oligarquia, oprimeixen les classes populars, per tant la democràcia que existeix és burgesa.

“En les últimes eleccions generals hi va haver un 95,9 % de participació, el que demostra que el poble cubà és partícep directe de les decisions de l’estat”.

Què opinarien a Cuba del fet que les energies renovables com la solar es vegin sancionades econòmicament com està passant en l’actualitat a l’Estat espanyol?

AIPL: Estic quasi segura que ho considerarien com una gran injustícia. Mentre a Cuba, amb pocs recursos, no es deixa d’investigar i pensar com potenciar l’aprofitament de les diverses fonts renovables d’energia, fonamentalment la utilització de l’energia eòlica, hidràulica, biomassa, solar, biogàs i d’altres, prioritzant aquelles que tenguin el major efecte econòmic i assolir un alt desenvolupament productiu i convertir d’aquesta manera un país més sostenible amb el medi ambient, aquí a l’Estat espanyol tot esdevé negoci de les grans empreses elèctriques apujant els preus als consumidors i provocant més pobresa a la població.

A Cuba, tenen com a una de les seves prioritats l’el•laboració d’estratègies de divulgació i educació en tots els sectors de l’economia, grups socials i població en general per a una millor utilització de les energies renovables i poc a poc deixar de ser dependent d’altres energies més costoses i que perjudiquen el medi ambient. Encara els falta molt camí per recòrrer perquè no oblidem que Cuba és un país blocat econòmicament pels EUA i la modernització d’instal•lacions són molt costoses i Cuba ho ha de comprar a preus molt elevats en el mercat internacional.

“a l’Estat espanyol tot esdevé negoci de les grans empreses elèctriques apujant els preus als consumidors i provocant més pobresa a la població”

Deixa’m preguntar-te. Quina és la situació actual de la lluita per l’alliberament LGTBI a l’Illa?

AIPL: Actualment, a Cuba a nivell de l’Estat es reconeix els drets fonamentals del col•lectiu de LGTBI, que des del principi de la Revolució fins fa pocs anys, no eren acceptats per la majoria. Cuba ha anat evolucionant en positiu, com a la majoria de països desenvolupats. A la década dels 80 es reconeix l’homosexualitat com a una tendència natural de l’ésser humà amb els mateixos drets i que s’havia de respectar.

Actualment, hi ha un Centre Nacional d’Educació Sexual i conjuntament amb el Ministeri de Salut hi ha un compromís de fer les operacions gratuïtes de canvi de sexe i es realitzen manifestacions reivindicatives per a celebrar el dia mundial de l’orgull gai. Encara queda molt camí per recòrrer, però la Revolució ha posat les bases per a resoldre definitivament problemes de discriminació. En aquests moments existeixen lleis a favor dels drets de la comunitat de LGTBI.

“Encara queda molt camí per recòrrer, però la Revolució ha posat les bases per a resoldre definitivament problemes de discriminació”

El 8 de març, Dia Internacional de la Dona Treballadora, a Cuba és un dia festiu. Com Consideres que les dones a Cuba estan ocupant els llocs de responsabilitat que els correspondria? Consideres necessària la tasca de la Federació de Dones Cubanes?

AIPL: Primer, m’agradaria recalcar que les dones cubanes tenen una llarga trajectòria de lluita per a la seva emancipació, des del triomf de la Revolució s’ha legislat molt per la igualtat de drets i oportunitats, però no és suficient, ja que el sistema patriarcal persisteix i es fa difícil per a la dona.

Durant tots aquests anys (la presència de dones en llocs de responsabilitat) ha augmentat. “Encara la presència femenina és baixa, sobretot si es compara amb els alts nivells educacionals assolits per les dones i el seu rellevant protagonisme en diferents sectors de la vida del país” afirma la periodista Isabel Moya, autora de l’estudi El techo de papel: representación mediática de las mujeres directivas en la prensa escrita cubana.

Considero que la Federació de Dones Cubanes (FMC, per les seves sigles en castellà) és molt necessària, és una organització que desenvolupa polítiques i programes encaminats a aconseguir el ple exercici de la igualtat de la dona en tots els àmbits i nivells de la societat. Entre els molts objetius d’aquesta organització està brindar sistemàticament la seva aportació a la formació de la dona, coordina els programes de diversos ministeris i organismes de govern que garanteixen la millor participació laboral femenina i evita les discriminacions en les contractacions. Realitza investigació continuada sobre els principals problemes que confronta la dona, els seus interessos i opinions. Tenen una publicació, la Revista Mujeres, destinada a promoure una imatge no sexista de la dona.

“la Federació de Dones Cubanes és molt necessària, és una organització que desenvolupa polítiques i programes encaminats a aconseguir el ple exercici de la igualtat de la dona en tots els àmbits”

Per acabar, la màxima de la Revolució cubana sempre ha estat “independència i socialisme” i ha quedat plasmat en la consigna “Pàtria o Mort, Vencerem!”. A casa nostra, l’independentisme contemporani (el nascut a finals dels 60) s’ha basat en aquesta premissa i en l’experiència dels pobles que lluiten per l’alliberament nacional i social. De quina manera consideres que la independència d’una part dels Països Catalans, com Catalunya, pot contribuir a la solidaritat amb els pobles que lluiten?

AIPL: És una realitat que el poble català és solidari i té una gran trajectòria internacionalista. Ho ha estat amb la Revolució cubana, amb la Nicaragua sandinista, amb la lluita dels pobles de Centreamèrica, la lluita contra la guerra, per la pau, durant anys ha forjat un moviment, una tradició, que marca molt el sentit solidari del poble català.

En l’actualitat, es fa necessari, conseqüentment amb aquesta tradició, desenvolupar un potent moviment antiimperialista que s’oposi a les ingerències i agressions contra els pobles que lluiten per la seva emancipació social i nacional, com els pobles palestí, sahrauí, kurd o al Donbass. I una futura república catalana hauria d’aliniar-se amb els pobles que lluiten por autodeterminar-se i per recuperar la sobirania nacional i el socialisme.

“una futura república catalana hauria d’aliniar-se amb els pobles que lluiten por autodeterminar-se i per recuperar la sobirania nacional i el socialisme”

Fidel y la Revolución en la emigración cubana. La disyuntiva de “ser o no ser”. (Parte II Final)

Cuba May Day

Por Adel Pereira.  (Poeta, miembro de la Asociación de Cubanos en Cataluña “José Martí”)

Uno de los problemas más frecuentes por los que atravesamos las personas migrantes es el conflicto de identidad. Dependiendo de la fase en que nos encontremos, y según sean las condiciones de vida por las que estemos atravesando, así será también nuestra percepción sobre nuestro contexto actual y sobre nosotros mismos. El acto de migrar conlleva ciertas renuncias y pérdidas de aquello que hasta entonces nos definía ante los demás. De cierta manera se da una especie de “duelo” de la identidad. (Véase “Los duelos migratorios: una aproximación psicopatológica y psicosocial”, de  Joseba Atxotegui). De hecho, coexisten distintos tipos de duelos en los y las migrantes: por la familia, por los amigos, por la lengua, por la cultura, por la tierra, por el status, por el contacto con el grupo étnico, por el riesgo físico (agravantes derivados de peligros en el viaje por causas naturales, sociales o políticos) que no siempre se dan por igual en todos los casos. Por un lado, es parcial, porque no todo lo que se deja se pierde para siempre, y por el otro también es recurrente porque se reactiva cuando recuperamos el contacto a través de noticias, con personas, recuerdos, etc. Una mala (o nula) gestión de nuestro duelo migratorio nos deja en una situación vulnerable respecto al nuevo entorno, condicionando nuestra calidad de relación e intercambio con él.

Frecuentemente se apodera de nosotros la sensación de cierto desamparo y, por consiguiente, se despierta un temor ante la nueva realidad. Esto hace que se perciba muchas veces como amenazante el nuevo contexto y nos predispongamos a mantener una actitud defensiva. Una reacción natural ya que los referentes de nuestra configuración identitaria se van diluyendo con el tiempo debido al esfuerzo que representa un proceso de adaptación (negación, renuncia, aceptación, restitución), que va incorporando elementos (nuevos) que transforman, inevitablemente, nuestra identidad. De ahí que se perciba como agresivo y peligroso. La socióloga Esther Pardo en su estudio “Migrando hacia mí misma”, nos dice que esa amenaza, que representa la transformación radical del entorno conocido (…) pone a la persona en un constante estado de alerta y defensa que supone un profundo desgaste. De ahí también el nivel de vulnerabilidad de la persona migrante.

O sea, estamos delante de procesos de (re)elaboración de la identidad inherentes a todo fenómeno migratorio. Por tanto, la cuestión aquí no es cómo evitarlos, sino hasta qué punto tenemos en nuestras manos herramientas, o no, para poder abordarlos. Si esta situación, plantea per se un escenario difícil y complejo (muchas veces adverso) para la persona migrante, ¿qué pasa cuando descubrimos que en el país receptor existe una elaboración predeterminada de lo que somos (o debemos ser), muchas veces prejuiciada por el origen cultural, religioso, de raza, etc..?

Por esta razón es que en la primera parte de este artículo decía que, “la situación nos desarma de antemano, nos deja a la defensiva, y… actúa subjetivamente en detrimento de nuestra condición y cualidad moral”. Quiere decir esto que toda persona migrante se ve privada de actuar plenamente sobre su integridad y sobre su identidad. En otras palabras, su capacidad de movimiento se encuentra restringida, por lo que su capacidad de empoderamiento se ve coaccionada.

Claro, esto no supone un estado permanente en la persona migrante, siempre y cuando sepa sobreponerse y superarlo, pero pasa por tomar conciencia de la situación y restablecer los vínculos que han quedado afectados. Y obviamente, no es desde la negación que se consigue.

Esther Pardo también nos dice en su estudio que cuando hablamos de migración, la reorganización (de la personalidad) tiene que ver fundamentalmente con los vínculos de la persona con su país de origen, mismos que han sido elaborados en las primeras etapas de la vida y que constituyen un pilar fundamental en la estructuración de la personalidad y la identidad. Es decir, si tenemos en cuenta la necesidad constante de la migración (en general) de no perder de vista los referentes culturales y nacionales que nos han definido desde el nacimiento mismo, un ejercicio de evaluación que hacemos prácticamente por ósmosis, aquí la emigración cubana (en particular) choca con una cuestión que no es para nada de importancia menor, ya que la construcción de nuestra identidad se ha desarrollado dentro del marco de un proceso revolucionario que también devino en socialista. Sí. Existe un componente ideológico concreto detrás de toda realidad social que no podemos perder de vista, y en el caso de la realidad cubana podemos afirmar que se trata de un proceso en permanente construcción.

Sobre este aspecto podríamos citar del filósofo esloveno Slavoj Zizek “El sublime objeto de la ideología” donde dice que: la definición más elemental de ideología es probablemente la tan conocida frase de “El capital” de Marx: “ellos no lo saben, pero lo hacen”. Dicho de otra manera, la ideología está latente y omnipresente en todas las cosas y fenómenos que guardan relación con el ser humano, se tenga conciencia de ella o no, al tiempo que interviene, condiciona y crea nuestra realidad. La conciencia de ese actuar ideológico sobre nosotros, como individuos y como sociedad, distingue nuestra conciencia sobre la identidad, a la vez que diferencia un modelo social de otro, (a fin de cuentas la identidad surge de esa relación dialéctica entre individuo y sociedad, como señalaba Peter L. Berger). En el socialismo, por su interés de que se actúe con y por conciencia sobre la realidad, la sociedad se desarrolla mirando la “representación” (ideal) de la ideología para sí, mientras que en el capitalismo se desarrolla sobre la fantasía o la máscara de ella, al decir de Zizek, que encuentra en el cinismo una forma de ideología, debido a su interés en que se actúe con poca, o ninguna, conciencia sobre la realidad. Por tanto, no podemos ignorar el peso fundamental de la ideología dominante de una sociedad en el proceso de configuración de la identidad, que en nuestro caso, a partir del triunfo revolucionario, entra en un proceso de (re)elaboración y transformación también ideológica. Quiere decir esto que la percepción sobre los valores, códigos y demás categorías sociales que pesan sobre la conducta de una sociedad concreta, dígase: poder, gobierno, democracia, derechos, deberes, educación, política, lenguaje, comunicación, relaciones interpersonales, sexualidad, género, solidaridad, altruismo, voluntad, historia, pueblo, soberanía, libertad, desarrollo, empresa, valor, tiempo, etc…, han estado bajo un proceso de transformación, reestructuración y re-configuración, que en el caso de Cuba nada tienen que ver con los que existían antes de 1959, ni con los que se desarrollan en otro tipo de sociedad “no socialista”. Incluso dentro de las mismas sociedades de modelo socialista tampoco se desarrollan de igual forma debido a las características culturales y circunstancias propias de cada país, como es obvio.

Pero bien, volviendo a cómo incide la elaboración predeterminada que existe en el país receptor sobre nosotros (el qué y quiénes somos), la migración cubana se encuentra con los efectos nocivos de una retórica “anticastrista” que nos define de forma adversa, no sólo de cara al país receptor, sino de cara a nosotros mismos como migración. Si damos por cierta la afirmación del sociólogo Peter L. Berger en “La construcción social de la realidad” de que el lenguaje usado en la vida cotidiana continuamente me va proporcionando las objetivaciones necesarias, y postula el orden dentro del cual tienen sentido, y dentro del cual la vida cotidiana me deviene significativaEn ese sentido el lenguaje fija las coordenadas de mi vida dentro de la sociedad, y la llena de objetos significativos. Es decir, desde este punto de vista, la incidencia de ese discurso adverso deviene significativa y por consiguiente determina las objetivaciones de cómo nos desenvolvemos en nuestra vida cotidiana. Por eso, no hay que olvidar el papel determinante que juegan los grandes medios de comunicación internacionales a la hora de tratar la realidad cubana de forma sesgada y descontextualizada. Como dice Alain Badiou en su “Teoría del sujeto”: en el fondo, el interés de los poderosos es siempre confundir la historia con la política, es decir, confundir lo objetivo con lo subjetivo. En esa línea es que se presenta el discurso de la contrarrevolución cubana, plegada a los intereses del poder oligarca porque de él depende al tiempo que se retroalimentan para sostenerse mutuamente.

Es cierto que quienes hemos emigrado hacia Europa, u otra latitud que no sea EEUU, no nos encontramos con la situación de una “Ley de Ajuste Cubano”, pero sí con la que plantea la campaña mediática concertada en “demonizar” a Fidel y a la Revolución cubana. En realidad, esto responde a una guerra mediática contra la idea del comunismo que tiene su origen en la época de la Guerra Fría. Jodi Dean en “El horizonte comunista” analiza cómo el discurso de ideología neoliberal reprime en la sociedad la idea del comunismo, estableciendo la cadena de pensamiento “comunismo-Unión Soviética-estalinismo-caída”, de la que se sirve la retórica “anticastrista” para atacar a la Revolución cubana, añadiéndole a la misma los eslabones “Revolución-castrismototalitarismo-comunismo-(…)-caída”. Es decir, se parte de la percepción equivocada de que todos los “comunismos” conocidos son iguales por el hecho de blandir la misma bandera roja. Estos son los parámetros desde los cuales la oligarquía de la información se encarga de difundir y adoctrinar a la sociedad sobre las alternativas al modelo neoliberal, y cómo no, sobre Fidel y la Revolución. Por eso su interés de suplantar “Revolución” (concepto de connotación positiva a nivel social) por el de “dictadura personal” o “régimen totalitario” (de connotación negativa). Desde esa opresión que ejerce la mala prensa sobre la Cuba revolucionaria, por un lado, se establece un vínculo directo entre Revolución y caída para demostrar así su condena al “fracaso” (inevitable), y por el otro, manipula la moral social presentando como una conducta vergonzosa y repudiable estar a favor de Fidel y la Revolución.

Esto nos lleva a la inaceptabilidad del contexto político-social en el que se han formado nuestros referentes identitarios desde la infancia, planteando un plus a nuestro conflicto de identidad como migrantes. Se suma otro factor discriminante: el rechazo al carácter ideológico de nuestra construcción identitaria. Y en ese gesto de rechazo se da una peculiaridad importante. No sólo nos discrimina por ello el país receptor, sino también una parte de la propia migración (aunque no sea necesariamente reaccionaria), porque así evita (aparentemente) el rechazo del país receptor y procura menos sufrimiento a la complejidad dialéctica de su experiencia migratoria. Por tanto, existe en la retórica “anticastrista” una política y una intención que va más allá del ataque a la figura de Fidel y la Revolución en su forma y en su contenido (lo que en sí representan). La misma constituye un atentado directo contra la configuración identitaria de aquellos que nacimos y nos educamos dentro de un proceso revolucionario socialista. Se desgasta en el absurdo intento de estirpar de nosotros esa parte de ser cubanos y cubanas que no acepta para sí. Su ataque no sólo repercute sobre los millones de compatriotas que viven dentro, sino también sobre los que viven fuera. El discurso se pretende liberador, pero en su efecto es de sometimiento y sesgo a la identidad. Lo cual genera más rechazo que aceptación, y contribuye a una actitud acrítica y “apolítica” en la migración cubana como respuesta a la sobresaturación política que pesa sobre ella.

Esto pone de manifiesto el gran dilema que traspasa a la contrarrevolución cubana. Su ataque choca frontalmente contra el muro de la realidad objetiva, y seguirá chocando contra él mientras no la comprenda. Su “causa” está perdida no porque carezca de recursos y estrategias, sino porque no tiene “pueblo” receptor para su discurso. En ese sentido, desde el terreno de las ideas, no hay ninguna posibilidad para ella. Es por eso que el foco se dirige sobre un cambio generacional, que requiere del acceso previo a esas mentes a través de la injerencia y la penetración ideológicocultural. Su éxito dependerá de cuán alerta, eficaz y efectiva pueda ser la política comunicacional cubana y el trabajo ideológico sobre estas generaciones, que de seguro no se lo dejará servido.

Se imponen pues unas cuantas preguntas por lo que esta problemática representa para la migración cubana. ¿Qué concepción de “pueblo” tiene y pretende para nosotros la contrarrevolución? ¿Es posible “amar” y “defender” a un pueblo al que se le aplica tal discriminación? ¿Qué posición y qué actitud debe tomar la migración cubana ante este hecho? ¿Inclinar la cabeza, mirar para otro lado y dejarse tragar por el victimismo y la pena? ¿A cuáles referentes identitarios tendríamos que mirar para no dejar de ser, para recuperar nuestro sentido y conciencia de identidad? ¿Qué identidad puede construirse a partir de tal negación de la memoria histórica que no sea una (por consecuencia) negadora de sí misma? ¿Dentro de qué marco ideológico, político, económico, cultural y social podría desarrollarse una identidad así? ¿De cuál bienestar podríamos “gozar” desde semejante construcción social? Y por último, ¿de qué libertad y soberanía podría ser capaz un pueblo de tales características?

Es importante que la migración cubana tome conciencia de esta situación para sobreponerse y pueda ver cuáles son las causas reales que atentan contra su identidad, y la agresividad que supone el discurso  “anticastrista” contra su integridad moral. Se puede vivir por mucho tiempo con la cabeza metida dentro del ombligo como si se tratara de alguna fórmula mágica que nos salvará del dolor y los conflictos, pero en la vida real lo personal es político, nos guste o no. Tarde o temprano habrá que mirarse al espejo para ver que en esa cara que nos devuelve siempre estará dibujada nuestra problemática mientras no la afrontemos. Habrá que decidir si se vive enajenado de sí mismo, o sin el temor de asumir nuestras contradicciones y conflictos. Mirar nuestro origen y nuestro pasado libre de la toxicidad (prejuicios y perjuicios) que supone para nosotros la retórica contrarrevolucionaria es una cuestión vital para nuestro proceso de restitución como personas plenas. Es decir, recuperar nuestra capacidad de empoderaminento. En la medida que vayamos reconociéndonos en los valores y preceptos en los que crecimos, iremos restableciendo nuestros nexos a la par que la capacidad de entendernos y aceptarnos tal y como somos, no sólo en lo personal sino también como comunidad, como pueblo y como nación. El hecho de tener claro de dónde venimos, qué y quiénes somos, repercute en nuestra seguridad y fortalece nuestro carácter como individuos de cara a dónde estamos y hacia dónde vamos también. Nuestra relación con el nuevo entorno y nuestra calidad de intercambio con él adquirirán sin duda otra dimensión.

No quiero decir por ello que nos convirtamos axiomáticamente en una migración revolucionaria, pero sí se establece una reconciliación con nuestro país de origen que mejoraría notablemente nuestra relación con él. Desde esa reorganización estructural se generan ciertas condiciones que sí podrían desembocar en una posición revolucionaria dentro de la migración cubana, como ya es el caso de quienes integran las múltiples asociaciones de cubanos y cubanas que rompen el mito “emigrante cubano=disidente” denunciando el bloqueo como fuente principal de obstáculo para el desarrollo en Cuba, y defendiendo el derecho de Cuba a ser el país que quiere ser. Al fin y al cabo, una migración cubana revolucionaria ha existido siempre desde los tiempos de Martí.

Tampoco quiere decir esto que desaparezcan las dificultades ni las contradicciones, porque nada ni nadie está libre de ellas, obviamente. Pero estas no son sinónimo de incoherencia con las ideas que defendemos sino todo lo contrario, las mismas nos reafirman en nuestra experiencia vital, pese al agravante de defenderlas desde el exterior. Desde una percepción materialista-dialéctica, conocemos que la vida es movimiento, y como dijo Engels, el movimiento mismo es una contradicción. Si ya el simple cambio mecánico de lugar encierra una contradicción, tanto más la encierran las formas superiores del movimiento de la materia y muy especialmente la vida orgánica y su desarrollo […] La vida, pues, es también una contradicción que, presente en las cosas y los procesos mismos, se está planteando y resolviendo incesantemente; al cesar la contradicción, cesa la vida y sobreviene la muerte. Por tanto, no es cuestión de temer y padecer las contradicciones sino de cuál es la actitud que se tiene ante ellas y en qué medida socavan o reafirman, enriquecen, nuestras convicciones. A fin de cuentas las ideas no se circunscriben a un espacio geográfico en concreto. Más bien es de orden coherente defender las ideas en las que se cree y por las que se lucha desde cualquier ámbito, por muy adverso o contrario que sea. En definitiva, como dijo Martí a su amigo Manuel Mercado en su carta de octubre de 1878: Mudar de tierra no quiere decir mudar de alma.